2 de noviembre de 2013

Primer Capitulo: Natural Born Angel de Scott Speer


Natural Born Angel de Scott Speer 

Immortal City #2

1
El enorme anillo rojo sangre del sol se hundió en el océano, justo delante del portaaviones USS Abraham Lincoln. El cielo parecía encenderse y arder durante la puesta de sol en el horizonte; parecía lo bastante cerca para tocarlo.
El enorme buque de la marina propulsado por energía nuclear era una vista impresionante, ya que impulsaba su camino a través de las oscuras y profundas olas en el medio del Pacífico. Mientras el sol continuaba ocultándose, la formidable forma de la nave se recortaba contra el cielo ardiente. En la cubierta, el personal de la marina con grandes orejeras blancas se apresuraba. Un piloto maniobraba un avión de combate en la superficie de acero grueso, poniéndolo en el terreno del tamaño de una cancha de futbol, la catapulta de lanzamiento expulsaba un chorro de vapor del jet sobre la pequeña superficie de la nave.
La tenue luz irradiaba del revestimiento de plata del avión de combate supersónico, un F/A-18E Super Hornet. En el interior, el primer teniente Troy “Showtime” Jenkins comenzaba el curso normal de comprobación de sus instrumentos y asegurándose que su timón y alerones ventrales estuvieran operando. Todo parecía estar listo para salir.
Detrás del avión, la tripulación levantó el amplio deflector del jet. Tan pronto como vio que era seguro, el teniente Jenkins encendió el poderoso motor del jet. El rugido fue increíble mientras se encendía a la vida. Vapor se alzó de la cubierta mientras la tripulación realizó preparativos de último minuto para el despegue.
La voz en su radio crepitó—: Raider 112, este es Giant Killer. Tiene permiso para el despegue. Cuando estés listo, Showtime.

—Roger, Giant Killer, este es Raider 112. Parece una noche hermosa para un paseo de domingo —dijo Troy, mirando la puesta de sol. El motor del jet se quejó al llegar a la máxima potencia, listo para empujar en el momento oportuno.
Haciendo un gesto con el pulgar hacia los operadores de la catapulta en la cubierta de vuelo, el teniente usó una mano para agarrar el mango frente a él. Sus manos le dolían por el apretado agarre. Dijo una breve oración.
La catapulta de vapor se activa como una enorme pistola. La presión era increíble mientras echaba hacia adelante al avión de combate a ciento sesenta y cinco millas por hora.
En un instante, el F-18 estaba en la cubierta de vuelo. Al siguiente, el teniente Jenkins y el jet volaban a ciento sesenta y cinco millas por hora por encima de las oscuras y encrespadas olas del Pacífico. Justo en la hora para otro día aburrido en el trabajo, pensó el teniente Jenkins con una sonrisa mientras el avión de caza chillaba a lo largo del océano.
—Giant Killer, estoy en la saliente a la uno-uno-cuatro SE(1), ascendiendo a uno-cero a diez mil pies. Un cielo despejado hasta donde puedo ver, cambio.
—Copiado Raider 112, afirmativo. Proceda con el uno-cero a diez mil.
Tirando de la palanca central, el piloto comenzó a hacer su ascenso hacia las nubes. De repente, un extraño punto luminoso apareció en su pantalla de visualización frontal. Algo muy bajo. Y entonces, de repente, desapareció.
—Giant Killer, ¿acabas de ver eso en el radar? —preguntó el teniente Jenkins.
—Afirmativo, estamos comprobando si hay actividad hostil en la zona.
La mirada concentrada del piloto se enfocó en la pantalla. Nada. Por un momento hubo un pequeño punto de nuevo. Pero luego se desvaneció.
—Showtime, estamos mostrando ninguna actividad, y la actividad no identificada ha desaparecido. Probablemente sólo fue una casualidad. Proceda con uno-cero a diez mil pies, cambio.
El teniente Jenkins miró hacia el interminable horizonte, donde había estado lo que sea que haya visto en el radar.
—Negativo, Giant Killer —dijo el piloto—. Voy por una imagen.
Inclinando la palanca hacia delante y a la izquierda, dirigió el jet más cerca del océano de nuevo, punteando hacia el sol poniente. El tubo de escape en la parte trasera del avión de combate quemaba el mismo naranja ardiente como el horizonte.
—Showtime, continúa con tu plan de vuelo original. Raider 112, ¿me copias?
—Roger, obteniendo contacto visual de la actividad hostil no identificada. —El teniente Jenkins sonrió; ¿qué harían? ¿Despedirlo? Él era uno de los pocos chicos por ahí que sabía cómo hacer esto. Bueno, hacerlo tan bien, por lo menos.
El teniente trató de no escuchar la serie de maldiciones que venían de la torre de control en su radio.
En cuestión de segundos, se encontraba acercándose a la posición del objeto no identificado en el radar. Pero aun así no tenía contacto visual. Estiró su cuello, mirando alrededor a través del cristal mientras la fugaz luz oscurecía el cielo. No vio nada, ni rastro.
—¿Dónde estás? ¿A dónde has ido? —preguntó Jenkins al objeto desconocido.
Bajando aún más, el ágil jet rugió apenas por encima de las profundas y ondulantes olas del Pacífico. El teniente examinó por todos lados. Sin embargo, no vio nada.
De repente, sonó su radar. Estaba justo frente a él. Pero no podía verlo.
—Giant Killer, actividad no identificada a mis doce, dentro del rango, pero no veo nada. Muy espeluznante, cambio. —Había un dejo de miedo en la voz del piloto esta vez.
—¿Dónde demonios estás? —dijo el piloto en voz alta.
—Showtime, sal de ahí ahora. ¡Es una orden!
Los ojos del piloto crecieron en terror y conmoción. Lo vio: justo delante de él, emergiendo de las olas, era una especie de objeto enorme, terrible, negro y humeante. Parecía estar en llamas. Y se dirigía directamente hacia ello.
—Showtime, estás sobre una línea para colisionar. Toma maniobras evasivas. ¡Ahora, ahora!
La cabina estalló con alarmas mientras todos los instrumentos del F-18 comenzaran a fallar de repente. Con todas sus fuerzas, Jenkins jaló la palanca para elevar el avión, pero no podía hacer nada: no respondería. No hubo cambio de rumbo. Estaba siendo aspirado.
Con gran terror, el piloto vio la cosa gigante y en llamas girarse hacia él mientras surgía más arriba de las olas turbulentas. Vio sus ojos. Rojos e imperturbables.
—¡Dios mío! ¡Mayday! ¡Mayday! ¡Mayday!
La mano gigante de la cosa llegó al F-18 y empujó el jet hacia el mar, con el teniente Jenkins en él, tan fácil como un niño que juega con un juguete. El avión se desplomó bajo el impacto. Encendiéndose instantáneamente, el combustible del avión convirtió al jet de combate en una masa de fuego, partes del cuerpo humano y la metralla.
—Raider 112, ¿me copias? Raider 112, ¿me copias? Jesús. ¡Showtime, responde! —llamaron desde la torre. Pero el teniente Jenkins no podía oírlos. Ya no había teniente Jenkins.
El ardor de los restos destrozados y retorcidos del avión flotaban sobre las olas, vertiendo humo negro en el cielo oscuro.
Satisfecha, la terrible cosa lentamente se sumergió de nuevo bajo las aguas turbias, como si nunca hubiera estado allí. Deslizándose bajo el agua, de alguna manera aun en llamas y enturbiado humo caliente incluso cuando se zambulló. La criatura de fuego se encendió con amenaza mientras poco a poco flotaba cada vez más profundo bajo el mar, una hoguera ardiendo en las profundidades del océano.

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(1): Sudeste
Gracias a librosdelcielo.net

1 comentario:

  1. ¡Gracias! Estoy tan ansiosa por el próximo capitulo TT_TT...

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