30 de diciembre de 2012

Prologo: Slated de Teri Terry


Corro.
Los puños clavados en ondas de arena mientras fuerzo a un pie detrás del otro.
Trepar, deslizarse hacia abajo, repetir. Más rápido.
Los ojos fijos en dunas adelante. No mirar atrás. No se debe mirar. Con la respiración entrecortada: inhala, exhalada. Todavía corro.
Solo cuando los pulmones pueden reventar y el corazón estallar, hay una estrella carmesí en la arena, me tropiezo.
Un hombre se voltea. Me pone de pie y me apresura.
Se está acercando.
No puedo pararme, y me caigo de nuevo. No puedo correr más.
Se arrodilla para aguantarme, y mira a mis ojos.
—Es el momento. Rápido, ¡ahora! Levanta la pared.
Más cerca.
Asi que la construyo, ladrillo por ladrillo. Fila por fila. Una torre alta, como la de Rapunzel, pero esta no tiene ventana, ningún lugar a donde pueda caer mi cabello.
Ninguna oportunidad de rescate.
—¡Nunca olvides quien eres! —me grita, toma mis hombros y me sacude, fuertemente.
Un manto de terror destruye el mar. La arena. Sus palabras, las contusiones en los brazos y el dolor en el pecho y las piernas.
Está aquí. Gracias a bookzinga

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