22 de junio de 2012

La fascinación de la sangre: los vampiros en el cine

En la historia del cine, ¿por qué causan tanta fascinación los vampiros? Existen diversas interpretaciones fílmicas: desde Nosferatu hasta el que interpreta Johnny Depp en Sombras Tenebrosas, pasando por los chupasangre edulcorados de Crepúsculo.

Algunos expertos encuentran en la figura del vampiro, tanto en literatura como cine, el arquetipo de la sombra, según la teoría del psicoanalista Carl G. Jung que explicó el inconsciente, tanto personal como colectivo, en base a arquetipos, constructo de fantasías, mitos y leyendas.


La sombra es el arquetipo que representa el instinto animal, los impulsos más primitivos, aquello que está oculto, que puede llegar a ser reprobable moralmente. Las muestras artísticas, y también las de mero entretenimiento, cumplen una función muy importante: liberarnos de las tensiones inconscientes, acercarnos a lo más oculto y que es motivo de culpa y castigo, quizá por ello exista esta fascinación por los vampiros.


La figura vampírica está guiada por dos ejes: el sexual y el destructivo, es decir, el amor y la muerte, las dos pulsiones básicas del ser humano. Por ello existe un erotismo inherente en personajes como “Drácula”, producen temor y tensión, repulsión: rechazo y atracción al mismo tiempo: son seres que destruyen y matan para poder vivir.


Christopher Lee, uno de los actores más célebres por interpretar a un vampiro en diversos filmes como El conde Drácula, y que tiene una aparición especial en Sombras Tenebrosas, último film de Tim Burton, expresa:


“Mi interpretación comportaba un problema de orden sexual: la sangre, símbolo de la virilidad, y la atracción sexual que se le atribuye, ello ha estado siempre estrechamente ligado al tema universal del vampirismo”.


Diversos actores y directores han abordado el tema de los vampiros: W.F. Murnau en Nosferatu (adaptación de Drácula de Bram Stoker) con Max Schreck; Tod Browning en Dráculacon Bela Lugosi; Roman Polanski enLa danza de los vampiros; Neil Jordan en Entrevista con el vampiro, con las actuaciones de Tom Cruise yBrad Pitt y un largo etcétera.


Los vampiros siempre han sido una imagen que sirve para tocar temas alternos y no menos importantes: la represión social y la represión sexual femenina. Algo que podría ser importante al interpretar la saga Crepúsculo, filmes de niveles altos de conservadurismo con mensajes que instan a cuidar la virginidad e ir en contra del aborto en medio de una supuesta civilidad vampírica.


En Sombras Tenebrosas existe un abordaje mucho más complejo y estudiado, aun siendo una comedia ligera; Johnny Depp acentúa las características vampíricas al ser un hombre amoral, por el que recibió la maldición de ser vampiro; atormentado, romántico, elegante, aunque una bestia que mata personas para poder alimentarse. El impulso erótico está presente al enamorarse de una fémina de características muy infantiles y que le recuerdan a su amante muerta.


vía: Diario Twilight

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